12 julio 2006

Perros comunistas

Es bien sabido que lo que le sucedió a la Moneda no es tal, su caída, su devaluación, fue por razones muy distintas a las que aducen fantasiosos con ansias de llanto y holocausto.

Garrapatas las hay en todo el mundo, sino pregunten a los ganaderos de Carolina del Norte, cuyos abuelos tuvieron que mamarse la fiebre de Texas, que asesinaba a sus pobres vaquitas. Esta garrapata era menos intelectual que la que les referiré en unas líneas más. La espiroqueta que transmitía, era la responsable de licuar la sangre del ganado. Burda.

Año 1971, Santiago de Chile. Es sabido que las garrapatas abundan en Chile, es sabido que la cordillera ha sido una gran barrera no tan sólo cultural, sino que evolutiva, es claro que el genotipo del chileno es tremendamente sofisticado. Para matar al pueblo chileno hay que ser muy sutil. Prueba de ello es que las espiroquetas (parásitos microscópicos bravucones) que habitan a las garrapatas de Chile, no obtienen su éxito existencial adelgazando la sangre del huésped animal de baja escala evolutiva. En realidad, éste medio lo usan para aumentar la masa de sus ciudadanos, para aumentar la frecuencia de mutaciones positivas a su especie, para hacer aún más letal su plan maestro: infectar de comunismo a los seres humanos.

La inteligencia militar chilena denunció el hecho a la ONU, a Brasil, Argentina, y finalmente al patrón Estados Unidos. No les fue difícil concluir que estos bichos eran los portadores del comunismo. Los indicios son claros, decían, el movimiento de preocupación comunitaria, sindicatos, intelectualoides, y finalmente células comunistas se daban en las poblaciones, cuyas cedes estaban en pisos de tierra, compartiendo codo a codo con los mentados parásitos. La inclusión al movimiento de la clase alta se explica fácilmente, pues estos contraían la enfermedad después de unas cuantas visitas “instructivas” a tales pocilgas.

El padre Hasbún, obviamente un gran conocedor de los fenómenos de la ecología, sentenció: “El comunismo es una doctrina intrínsicamente parasitaria”. Como vemos, su argumento tenía una base profunda. Otro buen ejemplo del conocimiento de los momios es cuando gritaban: “Perros comunistas”, claro, era muy probable que los perros fueran comunistas.

Pero volvamos a 1971. Estamos en Chile, no en Ucrania. Bueno, es sabido que las almas sensibles y correctas no dejan de sentir un poco de escozor al enfrentarse a un arácnido, ya sea por que éste le genera una repugnancia atroz, ya sea por que le da una pena enorme aniquilarlo, sobre todo de manera masiva. Puesto que esta aniquilación de garrapatas en grandes proporciones fue la meditada solución al entuerto (se nos financió amablemente), hubo la necesidad de contar con el mando de un alma de poca rectitud moral, escasa reflexión y mucha ambición. Desde las sombras de 1971 se le contactó para que comenzara la matanza silenciosa de garrapatas en todo Chile. Para 1973 estaban prácticamente todas muertas, tan solo quedaban algunos infectados, enfermos cuyos síntomas se iban diluyendo lentamente, excepto contadas excepciones en cuya sangre la enfermedad blandía con una fuerza indomable.

Augusto Pinochet siempre sintió un profundo odio hacia las garrapatas, su madre confidenció que una vez el pequeño “Augustito”, de tan sólo nueve años, se perdió en el campo por más de dos días. Toda la estancia se movilizó en su búsqueda, hasta que un arriero lo encontró tirado en el pasto, con evidentes síntomas de hipotermia y deshidratación, aullaba, gemía, y la única frase que dijo fue: “Vine por ellas, succionaron mi sangre, ahí están todas muertas, lo logré”. Según su propia madre, la cabeza de augustito comenzó a girar sobre su propio eje, “Yo calculo que giró en unos 540 grados”, decía su madre, después agregó, “siempre hacía sus gracias”.

Cuando el joven Salvador Allende realizaba su internado de medicina, tuvo que enfrentar situaciones tremebundas. Cuenta la leyenda, que su situación más crítica y a la vez gratificante, en el ejercicio de su labor curativa, la vivió de la siguiente forma. Juan Salgado, auxiliar de una famosa ferretería del centro de la capital, había caído de unos cinco metros de altura, producto de intentar ordenar la estantería de las lijas para mármol, su cabeza azotó fuertemente al caer casi de lleno desde esa altura. Su apariencia no era tan fatídica, pero el joven Salvador supo que la cosa no era fácil cuando detectó que la presión intra-craneana iba a estallar. ¿Qué podía hacer un joven inexperto y sin los implementos adecuados como estaba él en esa ocasión?. Misteriosamente, y por un llamado de lo profundo de su psiquis, el joven Salvador extiende su mano, la dirige con convicción, casi con el espíritu, y toca con el índice de su mano derecha la cabeza del pobre y moribundo Juan Salgado. Cuando los ojos terribles del enfermo perciben el gesto, miles de garrapatas ya le están llenando la cabeza, una tras otra, succionando cantidades descomunales de sangre. Desde las cavidades más inverosímiles, sus fosas nasales eran centro de operaciones de estos cirujanos de precisión extrema.
El joven Juan Salgado, salvó su vida, pero pagó un precio muy alto, contrajo el comunismo.

La CIA conocía cada secreto de las garrapatas. En realidad estos seres no pensaban por sí mismos sino que la inteligencia surgía en el interactuar de cada uno de ellos con el resto. Sabían que el señor Salvador Allende, presidente de la república de Chipre (para ellos daba lo mismo), una vez en el poder, y en un misterioso día de mitad de año, sería picado por la reina de las garrapatas, adquiriendo el comunismo, una fuerza fuera de este planeta. Con mucha astucia, dinero y sangre, determinaron el día en que tal sacrilegio ocurriría. A Pinochet se le confía a él todo el éxito de la operación. Su misión era evitar a toda costa que la Reina mordiera al presidente. Allende no podía entrar a la realeza siendo un comunista. Pinochet tanteó el terreno desde la madrugada de aquel día gris. Se preocupaba, no se decidía a atacar, pues pensaba que aún había muy poca gente inocente dentro de la Moneda. Al no poder conseguir el insecticida adecuado, decidió que lo más sensato era arder la moneda, así y sólo así la garrapata moriría, junto con toda su descendencia. Ejecutó el oprobio, la matanza, hizo el trabajo sucio que todos le entregamos. Yo estoy en mi celda, miro esto con distancia. El mismo Pinochet me encerró, es que yo sé que el no hizo bien su labor. La garrapata reina logró huir, pero producto del estrés y la radiación calórica, su genoma, y el de sus crías, se modificó irremediablemente, nunca volvería a ser la misma, el comunismo se transformó en algo raro. Yo, que ya no sé en qué creer, no sé que es mejor.

30 junio 2006

Débil, y sin motivo

vuelve a dar un abrazo
vuelve rauda, vuelve antes de que se vaya todo
tu tío, tu abuelo
tu amor de la vida
el que te acompañó
la tarde en que te sentías sola
la niña que te hizo una morisqueta
cuando menos lo esperabaste estás yendo, pero vuelve
egoísta

y la tarde se va super rápido
justo cuando queríamos salir a caminar
y sentir el sol molesto frente a los ojos
toparse con un molesto conocido, quizás
agotar las piernas que "ya no pueden más"

si, es cierto, te creo
ya nada da más
se está acabando siempre, y no hay más
se acabará antes de que pase por tus manos
y listo, tenías razón
mejor no empezar nunca
para que nada termine
contigo

contigo, no hay otra forma
quiero empezar y no hay caso
qué descabellado, qué racional
mi vida no puede estar sola,
pero tampoco puede estar siguiendo a otra,
tan viva

tan fugaz que pasan tus pelos
no los alcanzo a oler y ya los extraño
me golpeo en la razón
como si en este callejón no se hubieran creado ni salidas
ni cielos, ni rejas con ranuras
si, en mi respiración todo es bloque duro
impenetrable
definitivo

el presente, otra ilusión
sin embargo
no hay otro tiempo, no existe el futuro
me dicen desde arriba los que he dejado en la tierra húmeda
mi vida, un conjunto de teorías
que nunca fueron concretadas
¿Acaso hay libros que celebren mis hazañas?

Pero no puedo hacerte girar la cabeza, siquiera
alguna vez sonreíste al verme, y fue verdadero
quizás
me dijiste algo que no sentías, alguna vez
ahí se fue todo, se fueron todos
la casa se desordenó y empecé a llegar tarde siempre
perdí la costumbre de buscar el amor
donde los ácaros suelen posarse
y mis palabras te atravesaban
matando el sentido de las cosas
con la risa atragantada hasta siempre

No te diste vuelta, al final
y me fui a casa, y me reí sin parar
hasta que me enamoré de todo
de todos
una vez más

22 junio 2006

Uno más

Si, es cierto, ya no soy lo de antes. El otro día traté de correr hacia el supermercado, en busca de una botella de cerveza y un paquete de cigarrillos. Y me sentí quemado, hermano, y no sólo por mi cuerpo, mi espíritu, asqueroso, no le encontraba sentido, trataba de hallar el porqué de ese trote. Paré y miré a todos lados. Cuando llegué a casa, le eché un trago a esa Heiney hasta dejarla a la mitad, mientras ponía en la tele cualquier partido. Ya era tarde para cualquier cosa, y mis manos ya no servían casi para nada. Es más, mis manos, las que con ansias esperaban por la próxima historieta en el kiosko, esas mismas, ahora hacen daño sin mucha contemplación, pensamientos muy lentos para que las yemas lleguen a enterarse. Todo se derrama en el aire.

Aunque no puedo negar que esto me gusta, dos amigos viendo la televisión, tomando una bien helada, ha durado tantos años que tiene que tener una importancia, siquiera la que el tiempo otorga. Hace muchos años... 12, ya tantos? fue que me esmeraba por ser el mejor hijo de puta en lo que fuera a lo que le hubiera puesto el ojo. Me esmeré, lo sabes, llegué a donde todos sueñan, tuve en las mismas manos que hacían hoyos en la arena, el poder y confianza para llegar tanto a los más oscuro como a lo puro y límpido. Esta bien, no era nadie, recién había terminado mi título de arquitecto, pero la razón estaba en mi, el orden, la seguridad, la escalera de valores iba de abajo arriba, tu sabes, como los mamones. Creo que fui lo mejor que pude hasta donde pude. Mi naturaleza de escombro salió a renacer cuando sólo faltaba la corroboración. Más o menos el tiempo en que nos conocimos en la micro, rumbo a mi casa. ¿Te acuerdas? me pediste que te acompañara a una fiesta, que no querías ir solo. Creo que una propuesta tan idiota como esa era todo lo que necesitaba.

Tengo dolor de cabeza... es que ya te he contado todo esto alguna vez? Espero que no... pero seguramente así ha sido. Ya no importa. Ya sé que las historias se repetirán y se han repetido, tanto en lo conocido como en lo nuevo, una y otra vez, te das cuenta de que es muy difícil hallar una conversación que no halla existido anteriormente? Trata de no pensar en eso una y otra vez mientras vas camino al trabajo, cuando sales de casa a ser parte de una masa de partículas vueltas locas, no lo hagas, realmente no vale la pena. Es tan fácil dejarse llevar por pensamientos, por raciocinios, ¿acaso no he "vivido" como todos dicen, como mi mamá me dice a cada rato? Fue fácil en ese momento. No le decía a nadie (en realidad nadie preguntaba), pero no sentía nada, ni amor, ni desconsuelo, ni agonía, ni alegría, ni tristeza, hacía mucho tiempo, de un momento a otro BOOM!. Al principio fue un alivio, claro, nada es mejor que mal, sin embargo luego extrañé lo malo, ya que me había olvidado de lo bueno, así terminé lo que la responsabilidad en el momento me exigía y fue todo. Ya en ese momento no aguantaba más. Al parecer no nací para lo que me criaron, y así el equilibrio naturalmente me llevó a este sillón, junto con un hijo de puta como tú, a contar historias que a nadie le importan. Al menos tengo a alguien que al menos se sienta al lado, aunque creo que de no ser por la cerveza ni siquiera te vería pasar, dime si no es cierto?? hey Bill? amigo?.

20 junio 2006

Y ahora?

Un poema
debe ser leído por amigos desconocidos
en trenes que siempre se atrasan,
o bajo los castaños de las plazas aldeanas.
Jorge Teillier

Yo>Hola

Tú>Hola !!

Tú>Quien eres?

Yo>Soy, soy mi propia ausencia frente a un espejo roto.
Ese de manos frias,
de ausencias reiteradas
el que alguna vez
amó tus manos
esas de puerto y mar

Tú > debo deducir que me habla Narciso, en su vejez??
Deja de lado las payasadas
la poesia yace
6 metros bajo tierra

Yo>La poesia es siempre un acto de paz
el poeta nace de la paz, como el pan de la harina
como yo nací de ti
aquella noche de vientres cómplices

Tú>Nietzsche solo descubrió la muerte de Dios
ese Dios que asesinaste
esa noche
el Dios que eras
en el panteón de mi vida

Yo> Siempre fuiste gnóstica
Sublime como Atenea
En el templo de tus pechos
me consagré al evangelio
de tu par de Almendras de labios

Tú> Desde que te alejaste,
cuántos lugares se han tornado vanos
y sin sentido, iguales
a luces en el día.

Si el puerto ya no huele a café
de camino a la Universidad
y tengo un par de manos
que me sobran en la cama.

Yo> Hubo una vez
En que fuimos jóvenes
Dentro de esta máquina
Bebíamos
Fumábamos
Tecleábamos

Tú>No juegues...

Yo>Cuando los jugadores se hayan ido
cuando el tiempo los haya consumido
ciertamente no habrá cesado el rito

Tú> Ajedrez?
Has ganado
llamame, ya?

Yo>Perdóname
nunca he sabido
lo que hago

y si mi estupidez es genética
me declaro el genoma

Yo> Pude ser el odio negro
del que tiembla el niño
las noches de octubre
y tapar tu sonrisa
con mi capa funesta

No te prometo
cumpliré con sonrisas

Solo quiero
reposar en tus pilares
de heladas piernas blancas
desayunar tu sonrisa
contar las espinillas de tu frente

Tú> Y ahora?
Yo> No lo sé

>/The users may no reply because his/her status is fell in love

06 junio 2006

El Cosmopolita (n)


Correr, quiebro mis pies descalzos
sobre kornflakes de avena
y cada crujir es un abrazo
una estocada del big ben
en Park Avenue.


Porque los ojos son como portales
hay pequeños y formados
como la puerta de Alcalá
los suyos señorita
serian la portada
de Antofagasta
o solo por ser especioso
la Puerta de Brandenburgo.


Señor, busco una cama
calentita y blandita
blanca por dentro y café por fuera
-Si, perfecto, como pan amasado
de horno de leña
y sábanas de mantequilla
almohadón de chicharrón.

Y me cansé de su país
en Bogotá comí melones
en el Cairo, niñito envuelto
en Helsinki, un mono de nieve bien feo
en Sofía, Mm., filo con Sofía.
En Berlín un Kremlin
ups, y no invité a Lenin.

En Estocolmo, compre unos suecos
(made in China)
y en Paris un perfume

ya, y me cansé de la tierra un rato
me alojé sin mas ni mas
en la última burbuja de tu cerveza
(la mejor, por favor, no me vengai con weaitas de menos de dollar)

¿Y que tanto tus labios
si igual se te parten en invierno?

¿Y que tanto tu cuerpo, veamos que dice en 150 años?
Si es que no hablan por el los gusanillos

Lo que es yo, soy inmortal como una brizna
tan efímero como las risas de Diego Armando

¿a que nunca has pisado las hojas que caen en otoño
y compuesto a lo Beethoven, unas mangas verdes de Krics Kracs?


y si piensas que la lluvia "es el llanto del cielo", DESPIERTA WEÓN@
los ángeles te mean por idiota


No, es que tengo que entregar tarea
Pico pa la tarea

No, es que tengo que llegar a la pega
Pico pa la pega

No, es que tengo que estudiar pa mañana
Pico pa mañana

No, es que tengo que publicar pa que me lean
Pico pal que lo lea....

22 mayo 2006

Tira más fuerte

Tira más fuerte, más, es sólo un caballo, salva tu vida. Se está desangrando y no para, no tiene sentido. ¡Calla!, deja que siga, tiene que detenerlo, el botín que se le escapa es su único futuro. Sigue, Artemio, Sigue, mata a ese caballo si es necesario. Qué par de balazos que le encestó, más miedo me dio la escandalosa caída de ese pobre hombre, muy ladrón será, pero oír ese esqueleto partiéndose en el piso le ablanda el corazón a cualquiera. Aunque Artemio recuperó su dinero, lucía moribundo, no había forma de hacerlo entrar en contacto con el mundo de los vivos, le serví un agua de yerba, le di un café negro, masajeé sus espaldas, luego le dije que saliera a dar una vuelta, cuando volvió se me ocurrió discurrir por todo el comedor cada uno de los pesos que rescató, en orden decreciente por billetes, primero los de veinte, luego los de diez, etc. En los bordes de la mesa, por toda la mesa, coloqué cada una de las monedas, parecía el marco de una pintura verde, con cielo rojo. Lo hice por que de ese modo se podía contar cada uno de los pesos, así recordaría que no perdió nada, y que además fue un valiente. Cuando llegó me dijo que esto era un cuadro de muerte, eso fue lo más extraño, escucharlo hablar así, él nunca decía cosas como de novelas. Yo soy una señora tranquila, no tengo penas ni nada que se le parezca, sin embargo, debo reconocer que un largo atontamiento he tenido desde tiempito atrás. Sabe usted, que sólo ahora que alguien me hace hablar de esto, es que me doy cuenta que hace meses que no lloro, y que mi marido ya no habla conmigo sino es para ordenar el trabajo de las siembras, decir que me quiere casi sin ganas, o preguntarme qué necesito muy a lo lejos. Lo cierto es que el dinero sirvió para toditos los arreglos del potrero, los animales están sanos y producen bastante de todo. La tierra se está pagando sola.

Mi marido sigue casi, casi igualito. Después de que usted y yo habláramos el otro día, llegué con la firme determinación de conversar con él, tal como usted me dijo. Bueno, apenas entré, me quitó la mirada con un tímido saludo, se hizo el que cortaba queso y comía con mucha hambre, no me importó ná, y me largué a hablar como una radio a pilas. Le solté todas las locuras que veo y pienso, que sentí y que sufrí, le solté todo, hasta con lágrimas. Después de eso me miró a los ojos serio, y me confesó que su corazón tiene un charquito de agua turbia que hay que limpiar con agua de vida que sale de los campos cuando el corazón de todos los animalitos de Butrón están contentos. Nos abrazamos, y le dije que siempre iba a estar con él, ¡y cómo no! si me río y soy feliz a su lado, a pesar de que no entiendo esa idea tan rara. Ah, además, doctora, le encanta quedarse mirando el reflejo de ciertos charquitos que encuentra, dice que tiene que entenderlos, que algún día sabrá para qué se le puso esa idea en la cabeza, que dice que también se le imagina como una gran poza turbia. Pero cuando mis ojos están todos llorosos y me ve tan cansada, se pone a imitar al señor de la barraca, y al policía, y a la señora del emporio, con tanta gracia que todo se me olvida. Además, ahora que usted menciona que eso es más común de lo que parece, me quedo más tranquila.


Señora Tadea, como doctora, pero con toda la fe de una amiga, le voy a dar el siguiente consejo. Ya han pasado tres meses de todo lo que usted me cuenta, y bueno, tal vez estas palabras le abran una nueva ventana a la relación. Cuéntele que yo no veo la luz desde hace diez años. Tengo un pozo de agua negro, en el corazón, en cada uno de mis ojos. Yo no asesiné a un caballo, sino que más bien a mí misma, pues abandoné a tres de mis cuatro hijos, por miedo a sufrir. Explíquele que para mí todo estará siempre frío, sucio y húmedo, pero aún así se reflejan las flores. Dígaselo a media tarde, cuando esté solo y mirando la lagunilla, su rostro, señora Tadea, refléjelo en el agua mientras le habla, entre en su lógica, no tenga temor.

A mí después me dio risa, cuando entremedio de las lágrimas terminaba de contarle su historia de vida, que me conmovió tanto, se levantó y me dijo: ¡Viste que el agua sucia al fin habló! Yo lo abrasé fuerte, no importaba que siguiera loco, pero algo en su corazón cambió, como que se sintió más cerca de mí. De repente se me deprime, pero no quiere que deje de traerle a usted y a su hijo, todos los meses, estos quilos de carne y queso. El me dijo que su trabajo de médico, es una flor para todo el pueblo.

21 mayo 2006

La reina

Son esas cosas que pasan de repente, llegué acá por el amigo de la
amiga de la hermana de la celebrada, creo que está de cumpleaños,
pero no estoy seguro. La casa es bonita, acogedora, me fijo
prioritariamente en la mesa donde yacen los líquidos, tiritando ante la
inminencia de su futuro gástrico, pero concientes de que de irse no se
irán derrotados.

Me entero que la festejada está de cumpleaños, y cumplo con el saludo
protocolar (mínimo), luego como es de esperar, debemos hacer la
"vaca", y mandamos a los flirteantes de turno a la botillería mas lejana, y
es que en esas cosas, es mejor tomarse algo de tiempo.
Suena de fondo algo de hip-hop, y reviso la estancia, luego de abrir el
primer pisco y servirlo en los infaltables vasos plásticos cafés (debiesen
ser declarados el invento del siglo, mas que la ampolleta o el teléfono).
La música nos invita efusivamente a salir de la casa, y en el jardín,
empezamos a hablar, "comentando" sobre los demás, o cuan mala está
la música, y que tal las nenas presentes, y ya pasó la primera piscola.
Conforme avanza la noche, el frío cala mas profundo y somos atraídos
hacia el interior, la selecta audiencia se hace respetar, y ahora suena en
el Phillips 2005 de 2000 Watts, el papito del flow, macheteando a no se
cuantos, pero ya no es malo, invita a bailar (el pisco se defiende bien,
después de todo).
Prefiero conversar, y para ello me acerco a alguna dama que se vea un
poco aburrida de los beats puertorriqueños, mientras los "amigos" de
polerones anchos y caminata flectada, ponen todo su "perreo talentoso"
en la pista, los miro de reojo, quizás mas copeteado, intente emular al
mas mula, quedando yo como el mas mula, pero con cuatro gramos de
alcohol por gramo de sangre ( es eso posible??), da todo lo mismo.

Nuevamente no me acuerdo del nombre de la nena, pero claramente no
la recordaré por el nombre, fue como un oasis en medio de la bruma,
excesivamente atractiva no era, pero tenia un rasgo difícil de encontrar,
olía muy bien, no como las colegialas, con sus perfumes de guagua,
quizás para despertar al vejete pedófilo de la micro; tampoco el tabaco la
nublaba, en mi cabeza bastante brumosa a esa altura. Y es que tuve que
desarrollar un sentido inquisidor y confiable, en vista de que mi
tolerancia al alcohol es baja, mi olfato es ahora el que me indica los
caminos a seguir.

Mientras yo converso con la nena (ella es la que habla..), los flirteantes
del principio ya están "conociéndose mejor", adentro dos de las cuatro
piezas están ocupadas ya, el frío cala hondo (y no solo el frío al parecer),
en el living corre la marihuana, mientras alguien frega el piso de la cerveza
que se cayó de la mesa. La cumpleañera va tres cero, y busca un cuarto
pa asegurar el partido, sobre la mesa solo quedan los vestigios de la
civilización, un par sigue bailando y besándose al mismo tiempo, en una
maroma corpórea difícil de mantener ya que ella es bastante mas
pequeña que él y a nadie ya le importa lo que suena en el Phillips

(excepto a los vecinos).

09 mayo 2006

429

Para P.A.

...Fue inevitable dejar de mirarla; nunca supe como llego allí, ni como no la presentí. Se veía especialmente hermosa a la luz de las luces de Santiago, no era una belleza común, mas era sincera. Nuevamente afloro con ella, mi sicopatía, o como me gusta llamarla, mi gran imaginación.
Una leve brisa entrando por la puerta de adelante movió levemente sus cabellos, eso me evoco su niñez, imagine sus juegos con su abuela, su terror a la cajita de costura, con esos horribles botones, imagine también sus carreras por los patios de la gran casa de la Estación, sus vestidos largos que seguramente le cargaban, imaginé sus peleas con sus hermanos, mientras vacacionaban en la playa, pude ver sus mil y un caretas, sus juegos de niña con sus amigas, su imaginación desbordante. Bajé un poco más y pude ver su rostro, una mueca cerrada a su compañero de asiento me transportó a su juventud, pude oler sus cantos matutinos de verano, su inocencia que se empezaba a quebrar bajo el efecto de alguna hormona loca, sus amores imposibles y su lucha por entender a Dios. Bajé un poco mas y descubrí su cuerpo, sentí sus amores, cada uno con una marca imborrable, pude ver sus tristeza en las noches por no tenerle, sus recuerdos sobre él y su merma en el amor propio, pude ver sus anhelos de princesita, sentir como imaginaba al ausente príncipe.
Pude acariciar sus proyectos, llenos mas de sueños y coraje que de realidad (seguramente eso es lo importante). Sentí su defensa a regañadientes de una soledad que flota hasta en el aire, sentí su pasión al amar y sus prejuicios morales, imagine su embarazo, Sentí su olor, la divise amando a sus hijos, pensando en lo que pudo y no hizo.
Estaba bajando por sus piernas cuando mi compañero de asiento me pidió permiso para bajar, titubee un poco, mas luego del impas, seguí de pie y me acerque, mire por entre su escote y la imagine amantando, corriendo por el campo tratando de ser mejor madre de lo que su madre fue para ella, aun enamorada de aquel, mas del recuerdo que de la persona.
Pude escuchar sus pasos por la universidad, sus múltiples fracasos y logros, pude ver a sus compañeros y el profundo amor que la rodeaba, pude verla dictando clases donde hacia 15 años había murmurado tanto con su futuro.
Miré sus zapatos, claramente con bastante disimulo y no sin dificultad desde mi actual posición, y la vi ya en el ocaso de su vida, con dos nietos peleándose su amor y aun con horror a los botones, pude verla morir y resucitar, mientras ella no me vio durante todo el viaje, hasta q se despidió con un "permiso por favor", mientras se disponía a bajar de la "Pedro de valdivia, Pudahuel sur", a la altura de Bilbao, mientras yo me dispongo ahora a imaginar otra vida antes de las 8.

04 mayo 2006

El cuerpo está en la esquina siguiente.

Culto y lo contrario,
Distinguido (y ) presidario,
Una piedra en la esquina,
Y una esquina de piedra,
Soy el flaco en gabardina,
Y tambien la gabardina.

Un libro en el desván,
O el sonsonete charlatán,
Un libro de piedra en la esquina,
Y el flaco contrario al sonsonete charlatán.
El lago es un mar,
Un metal distinguído.

Cada cosa he sentido,
Todo lo he vivido,
No, yo no he mentido,
Es que todas las cosas Dios me ha traído,
Con el verso he suplido,
Lo que de mi alma ha fenecido,
Pues la palabra ha nacido,
Eso basta. He aquí un presente redimido,
Un universo autocontenido,
Eso dicen mis sentidos,
Yo no he vivido,
Mas bien,
Nosotros hemos nacido.

30 abril 2006

La graduación de Dios

Simplemente
la cagó
estoy indignado
No po, no puede ser
que camine libre
calle a calle
debiesen a uno prepararlo
en el vaivén de su pelo

El cobre, que importa que suba el cobre
que el país progrese,
la volada del nuevo milenio
y el bicentenario
si una sonrisa suya
paraliza kilómetros
enajena a los incautos
deja tuerta la poesía

Y yo, que hago yo ahora
quería escribir
generar amores etéreos
momentáneos.
total, un segundo es como una vida
pero llegaste y me quedé sin pega
si no hay poesía,
letras majestuosas,
melodías sobrecogedoras
esperanzas de mañana
que no duerman en tu pecho

Debiesen encerrarte
carceleros ciegos de olfato
de ojos, de recuerdo
con guantes viscosos,
insensóreos

O por lo menos
cegarnos a todos
extraernos los lóbulos memoriales
para extirpar tu recuerdo
ese que dejas en todos
mientras caminas
a pasos cortitos
en la universidad del Cristo con alas

O por ejemplo
hablemos de amor
mi idea era simple
conocerla en situación extraña
hablar, charlar, bromear, bailar
cantar, tocar, besar, amar
todo eso, se me fue lejos
(a la chucha)
usted señorita
redefine mis conceptos
no tengo mas que alcanzarla
en poesía de mala calaña
de mala caña
de bar asquiento
de escritorio soñoliento.

Me dirán,
-pero weón, ya hubo un Romeo
empezó como tú
sediento de Julieta,
y viste como terminó-
lo que no saben es que
nunca leí a Shakespeare

y que, Julieta se queda corta
Naomi Campbell se queda corta
la Venus se queda corta
apenas tu alcanzas
para compararte.

En misa me dicen
-Dios, nos creó por amor
somos su signo patente
por sus obras lo reconocereis-
mentiras, pura mula
dios es Dios, luego de tu parto
antes, un artesano de mala muerte
eres unívocamente
inalcanzable
como el horizonte
como la verdad
como el amor esquivo de una puta

la graduación de Dios...

A Lorena Ferrer

21 abril 2006

Slow breeding

Se levanta de la cama, comienza con un dolor de espalda que lo inmoviliza. Luego de eso comienza a ver luces, de varios colores, la mayoría brillantes y poco comúnes; después no puede agarrarse de las paredes y cae al piso. Como tenía sueño se queda dormido en la alfombra, y despierta unas horas después con el sol en la cara. Se da cuenta de que su día ya es tarde, recordando esas luces extrañas que lo atacaron más temprano se acuerda de que en su niñez, cuando se lo proponía, cerraba los ojos muy fuerte, los apretaba hasta que aparecían las formas y colores extraños, que luego de terminar le daban un mareo que lo noqueaba al piso. La semana pasada, una vez al haber sucumbido ante un grupo de adolecentes que le coqueteaban, recordó cuando se sonrojaba cada vez que una niña le sonreía en la calle.

Una vez levantado agarró el teléfono y avisó dondequiera que iba que no llegaría, ya que el momento ya era ayer. "Demasiado temprano para salir y muy tarde para comenzar nada", según algún amigo suyo decía. Se acordó que en algún lugar de la casa había dejado un chocolate sin terminar, asi que lentamente emprendió la búsqueda, rascándose los ojos. Prendió la música, pero su cuerpo era incapaz de hacer dos cosas a la vez. La apagó. Comenzó a buscar dentro de sus cajones; luego en la cocina, el freezer, los escaparates. Había pasado algo así como una hora y estaba levantando los cojines del sillón del living, cuando alguien llama a la puerta. Cuando la puerta sonó por segunda vez se incorporó y fue a por las pantuflas. Al darse cuenta de quién podía ser, trató de evitar hacer ruidos, pero al parecer ya le habían oído.

Buscó la mejor sonrisa que tenía y mostró agradable asombro al saludar a su vecina de la vuelta, aunque sabía que ello significaría el tener que abortar su misión. Las interrupciones eran lo que más detestaba, aunque lo que estuviera haciendo fuera un intrascendente puzzle. Cuando se sentaron juntos en el sillón él le dijo que todo eso era extraño pero soñado, que este escenario había pasado por su cabeza unas cuantas millones de veces, pero nunca pasó los bordes de la imaginación. Nunca hizo nada por ello ya que no sabía qué hacer con casi nada en la vida. Ahora se dió cuenta de que ya no era un niño; la besó y miró de reojo en la esquina a un lado de la puerta, donde estaba su tesoro. Se levantó y fue en busca del chocolate, que ya había desaparecido de sus manos cuando se había levantado. Cuando fue de vuelta al lado de su vecina, la de la vuelta, saboreando la victoria con sabor a chocolate, la miró de súbito con ojos de pequeño nuevamente, y cuando ella se deshizo en manifestaciones corporales de todo tipo, él estaba totalmente quieto sin oportunidad de mover siquiera los brazos. Le dijo que la amaba, con voz entrecortada, y esperó escuchar lo mismo, pero ya no estaban en el mismo momento. Esta escena se repetiría una vez más muchos años después, con resultado distinto.

Una vez que la vecina se fue, agarró una pelota que estaba en el suelo y comenzó a hacerla rebotar en los rombos azules de la cerámica, hasta que se cansó y fue a ver televisión.

14 abril 2006

Confesión Inconclusa

Siempre fui un idealista, en mi cabeza, en mis discursos, siempre creí en los principios. Recuerdo que me era bastante contradictorio el escuchar a la gente referirse a las cosas en la forma que lo hacían, una vez escuché a alguien decir, al pasar, "Lo amé", esta sola frase fue una monomanía en mí durante semanas, como poder conjugar ese verbo en pasado, nunca pasó por mi cabeza. Y no es que fuese un tarado ni mucho menos, solo que el Amar, al igual que la Libertad, o la Felicidad, para mi tenían una trascendencia, profunda, como el propio universo. Eran conceptos atemporales, eran....

Por lo mismo, todo esto, todo es tan doloroso, estar aquí, contigo, no quiero ser mas que honesto, quizás lo único que me queda.
El pasado me regalo tus ojos, tus mañas, tus vicios, tu silueta, y entre conversaciones decidí amar tu verso, para siempre, amarte a ti.
Ahora, años después, no puedo ocultarme, mi idealismo trastocó en ceremonia, y descubrí que no puedo decidir nada para siempre, que el vínculo (el nuestro) es todo, menos amar.
Culpables, quieres culpables, culpable soy yo, de no poder ya mirarte a los ojos, culpable de ver que todo el amor que te tuve, todo me dejo, seco, culpable la rutina, de tenernos en la cama, porque.., ya no se porque, pero tu cuerpo ya no es mi deleite y tus esquinas me son grotescas, tus mañas dejaron de ser adorables, todo el cuadro es tan triste, estas ahí, estoy acá, pero ya no estamos juntos.
El día a día ayuda, evadiendo lo importante, ¿Que hago ahora?, si esta rutina come hasta mis zapatos, si ni el sexo, ni los intentos, ni los toscos te quiero (cada vez mas espaciados), son suficientes para reanimar el cadáver.

No puedo negarlo, te amé como a nadie, te entregue mi vida y mis miedos, no dudo que hiciste lo mismo, recuerdo que alguien me dijo alguna vez, que el amar era decidir, y lo creí a tu lado, pero entonces, porque creo que la vida esta en otro lado, y siento el hogar como una cárcel, los brazos que fueron mi cuna, hoy son mi celda. Y es que quizás esto de morir no es al final de la vida, ¿acaso no morimos de a poco, continuamente, desde que nacemos?, y todo es morir, lento y frenético morir, como va muriendo esto, y el final llega
Y se que también esto nunca te lo diré, porque al final de mis días, y por

Sobre toda esta tristeza de vida
moriría de sopetón y sin vuelta
al ver que te alejas
no te vayas
no te ofrezco nada
no te vayas
todo está seco
no te vayas
no se porque
me doy asco
no te vayas

aprendí a conjugar amar en pasado,
aprendo a conjugar morir
en presente.

12 abril 2006

Norma Tello

Sin pretender hacer intuir desde las primeras líneas el posible desenlace, sin querer tampoco decepcionar con un final abrupto y triste, me debato y escribo. Decido que no hay que evaluar nada más que este sentimiento de agradecimiento que tengo, que ahora es también el anverso de la culpa de no retribuir lo que se te dió en abundancia. Escribo como si no hubieran errores. Sólo dolores que aliviar.

Por esos días no trabajaba, vivía de la jubilación que un eterno y lacónico secretariado le tributaba. Su esposo fué oficial de la fuerza aérea, y la pureza de su mirada senil y postrada, sólo era interrumpida por el fantasma y estigma de la sucia dictadura de la que probablemente fué vulgar protagonista. Imagino que alguna vez ambos vivieron en una casa enorme, en un barrio tradicional y de situación acomodada. Sus muebles me hablaban de un pasado bien, al tiempo que desentonaban con la ridícula pequeñez del departamento en que yo les conocí. Su living era mágico pues no tenía sillones (cabría uno, pero ínfimo), en cambio tenían una cama gigantesca, de sábanas refulgentes y celestes, una misteriosa pulcritud que no hacía sino evocar la enfermedad. Don Antonio no podía subir escaleras, no había otra opción que hacer de la sala de estar su cuarto. En el angosto pasillo que rodeaba el exterior de la casa, el silencio era intervenido por pelotazos inocentes, Don Antonio blandía el bastón, luego exhausto llamaba a Norma, pero era inútil, ella como siempre había anticipado sus pesares y ya le estaba atendiendo.Treinta años atendiéndolo, sin blandir bastón.
Lo más destacable de ella fuera de su abnegación con los demás, es su mirada, en realidad, todo su cuerpo era un reducto de distinción y decencia. Era pequeña y esmirreada, con lentes cuadrados y gigantes, pelo ondulado, nariz en extremo pequeña, sus ropas eran muy sencillas, pero nunca vi algo lucir más puro. Cada rincón en donde ella ponía su atención se transformaba en un pequeño clasutro de oración, inexplicablemente se respiraba la trascendencia, no era difícil adivinar junto a ella que la vida no termina acá. Puedo decir que conocí a una persona invencible, sumida en un barrio popular jamás tembló ante las emergencias nocturnas de su esposo, ante la falta de dinero, ante la desesperanza de estar sola cuidándolo, jamás pudieron hacer que dejara de sonreír, jamás dejó de prestar su más tierna atención a los demás, ella era un gigante, no imagino que gran luchador pordría siquiera rozarle los dedos sin caer de rodillas. Los hospitales temblaban a su paso. Nadie contra su convicción. Invencible.
Intuyo que no debío haber leído por esos días más que un par de "Condoritos" (su COMIC favorito), y uno que otro periódico. Su cultura era independiente de las minucias de las letras o amistades influyentes, nadie podría rebatir sus argumentos de vida, implacables, llenos de vida. En la universidad, o en la calle, o en los libros no se aprende a ser como Norma. Su Hermana, una conocida escritora, leyó mucho, pero no fué capaz de concretizar su cultura con humanidad, escribió maravillas con su lapiz, pero mezquindades con sus palabras. Norma no tomaba un lapiz, ni leia un libro, más bien pensaba en los demás. Los dolores de su vida juvenil, sus errores en la adultez, nunca la hirieron, no importaban. No existe el error, y el dolor es sólo ajeno. Sus ojos eran ciegos a la miseria espiritual de los demás, sus ojos, eran una gigantesca opotunidad. Hablar con ella, escucharla cantar, era una pequeña redención.
En medio de sus preocupaciones, me recibía ciertas tardes, para conversar, como si yo fuera un adulto, al lado de sus quesos y un vaso de leche. Con unos cuatro años, yo le exigía, sin ningún merecimiento, mi "té", ella siempre accedía, tomabamos once, a veces junto a Don Antonio, yo miraba a Don Antonio, y él no tenía ningún problema con que yo estuviera ahí, es que Norma podía hacer todo. Yo lo conocí bastante anciano, a veces sólo miraba el techo y dormía.

Ahora viene el "pero". No sé que maravilla estará generando a su alrededor ahora. En algún momento, no la ví más, tampoco me preocupé. Quizás quise perder su rastro para saber qué se hace después con el arrepentimiento de actuar de esa manera, tal vez solapadamente lo ví así. Norma estaba sola, y probablemente (aunque lo dudo) no derrotó a los años. Supe, por algún motivo, que Don Antonio murió, ella era muy fuerte. El desenlace es clásico, mi actitud nefasta, ¿donde estará ahora?, no tuvo hijos, el país es un pésimo padre, ¿por qué no lo recordé antes?, tal vez de algo hubiera servido, espero que en el ignorado asilo de ancianos en donde ella está (sé que está) sepan comprender que es una Reina.

08 abril 2006

Testamento

Atravesado de días sin ventura
fui a parar a esta vieja casa,
no tanto de tiempo como de olvido
olvido lo que fui al mecerme en esta silla
adaptada a mi nuevo cuerpo
lejos en kilometraje
que ya no responde
mas que en un parafraseo infantil
esta silla confidente
de lo interno
y lo externo
cuna de tiempo
y espacio
en medio del hogar postrímero

Cuando la lucidez besa mis manos
reconozco a mis hijos
tuve 3, lo dicta mis tatuajes por ellos
pero en el sopor de esta casa
todos son espectros
cordiales eso si,
pero espectros
y no quedan mas remedios
que imaginar a mamá
que me arrulla

Es extraño saber
que te quiero tanto
sin saberlo
y pasar mas tiempo
luchando contra tu sombra
que saboreándola

La pasión juvenil
potrilla
trastocada en estas manos venosas
torpes
incomprensibles
que ahora rechazan
esas que fueron
el núcleo de mis sonrisas

Todos estos "y tantos" años
empacaron lejos
quizás con Alicia
y poco a poco olvido
hasta mi dignidad
después de almuerzo

Y pensar que tanto miedo
tenia de esto
ahora temo
y cada vez mas
lo real
el recuerdo que voy muriendo
no cual mártir
no como Cristo
muriendo de mi historia
de tus ojos
de tus manos
de tu cuerpo
tu vejez
tu compañía
tus rabietas
tú, madre
tú, cuna

t...

Al llegar donde Dios
me preguntaron
que quieres guardar
para la eternidad

la respuesta fue sencilla...

01 abril 2006

El Moulian entre el Centeno


Ingmar Beckham:
Por qué la gente tiene que saludarse con tanta palabrería, por qué no pueden citar frases interesantes, en vez pensar que otro corte de cabello te quedaría mejor. Estoy seguro que cada gran escritor quiere encontrarse con su par, desean secretamente que incluso el cartero fuera un verdadero hombre de letras. Un gran escritor puede ser el vendedor de helados de labia fluida e hilaridad a flor de piel, sin embargo, ese gentío intermedio, la que se preocupa de nimiedades abismantes, esa gente es mucho peor que un analfabeto, ciertamente son peores, más patéticos aún cuando los veo viajar en su auto a la playa, para salir a vivir algo más parecido una novela, dos semanas de sol al año son su mejor libro.



Canino Tolstoi: Es un deleite la nimiedad, el absurdo, el sinsentido, siempre que tu vida sea demasiado inútil como para andar analizándola. Prefiero juntarme con una nena y decirle cosas sin sentido, reírme de lo que se están riendo en la mesa de al lado, contar las mismas anécdotas una y otra vez, prefiero el encandilante brillo rojizo de la trivialidad antes que sumirme en una introspección profunda. No es necesario, mis instintos dicen que soy mucho más volátil que el agua y que mi superficie es tan testaruda como para mantenerme de carne y hueso, que no podría vivir sin ella. Soy uno de ellos, no jodas, estoy seguro que en la intelectualidad se llega a lo mismo pero de otra forma, quizás no con las palabras no-sirvo-en-este-mundo, sino citando alguna célebre frase de Octavio Pugna, o alguien que sea el nuevo Liam Heidegger, qué se yo, la superficialidad quizás no es tan aparente, pero es la misma, sólo se escuda en quienes parecen distar de eso. Shame on you, Ingmar, you're one of us.



Ingmar Beckham: Pero, explícame amigo, de qué carajos me ha servido la literatura, no me ha hecho mejor persona, sino que me ha dado la habilidad de encontrar inútiles una mayor cantidad de cosas. Boberto Rolaños, decía que se quemaba con este mundo, parecía un buen tío, equilibrado, pensé que Octavio Pugna podía ser un factor clave en su armonía, lo leí y caí en cuenta de más realidades que se me escapan, definitivamente un libro puede ser muy similar a una piedra en el zapato. Es un deporte extremo, si no se te tuerce el pescuezo, tu humildad sale lesionada. Pero la vida te puede brindar las dos lesiones sin mayor aprehensión, puedes quebrarte una pierna y ser una pésima persona a la vez. Cuando el camino se pone tan oscuro parece surgir una fuerza que te protege, una infinita confianza, se va fugaz, ¿podré algún día sentirlo a voluntad?, ¿tendré siempre que clamar al cielo cuando tengo el agua al cuello? Hay libros que nos hacen valientes, por que tu alma ha decidido ser valiente. Francis ¡oh!tuyama no debió haber predicho el fin de la historia, debió haber sido más poeta y más valiente, debió predecir el fin de la tristeza, me hubiera hecho un gran favor, tal vez los argumentos son suficientes, sólo están escondidos.



Canino Tolstoi: Es verdad, compañero, muchas veces la felicidad está más cerca del ignorante que del letrado, podríamos terminar la historia y quedar conformes, exclamando al cielo con aire de suficiencia, al decir que cada uno nació y fue destinado en este terruño por una razón determinada, y que la diferencia entre las personas es lo que hace al mundo mundo y al ser humano ser humano, y a la vida, vida. Es lo necesario, el equilibrio, blablabla. Sin embargo también es necesario esto, el intercambio de apreciaciones, la riqueza que se halla entre la interacción de varios que no se encuentra en el pensamiento en solitario. Primero agradezco el tener esta suerte, también agradezco el ser desdichado gracias a la literatura, ya que de otra forma no me concibo. Luego, responderé a tu pregunta: la literatura nos hace, a los de nuestra calaña, sensibles a la humanidad. Ya que no sentimos más que repudio al escuchar los parloteos y risas y amor de muchedumbres, nos hemos ubicado en otra escala (nunca mejor, sólo diferente) de sensibilidad. No podría llorar nunca al escuchar alguna canción de Whitney Texas, sin embargo quedo en conmoción al leer al tal ¡oh!tuyama que tan apropiadamente has citado. Quizás la literatura me ha ayudado a quedar mejor parado frente a situaciones que yo mismo busco, análogamente como la vieja de la farmacia queda bien parada al preguntársele cual medicamento puede tomar en cambio del que es más caro. En definitiva, el Canino conciliador dice que la literatura no es nada, no ayuda en nada, sólo diferencia.



Ingmar Beckham: Quizás sólo escribimos o conceptualizamos los vacíos que, desde una célula hacía arriba, la materia puede percibir. Así un gato es también un intelectual, pero sólo puede pasarte la cola entre las piernas, o decir miau para ser conciliador, el rasguño es su crítica ácida, como las referencias literarias del Times. Tal vez al conceptuar tales vacíos o estímulos, no hagamos nada distinto de lo que el universo es, por otra parte, podríamos estar creando fluctuaciones mentales, conceptos, que escapen a la estructura, ahí seríamos libres de la materia, una especie de semejanza con Dios, quizás lo de la imagen y semejanza con Dios vaya por otro sentido, y sólo estemos rasguñando la alfombra. Quién lo dirá ¿Jurgen Habermenos?.



Canino Tolstoi: Entiendo completamente, el gato es un ejemplo que debemos seguir: su comportamiento deberá ser adquirido por las nuevas generaciones. En fin, creo que el asunto está claro, la materia fluctúa constantemente, y la estructura nos hará libres, por lo que creo que esta discusión terminó de ser tal. Sólo espero encontrarme contigo en un callejón oscuro, donde dejaremos de ser lo que Dios o quizás quien nos ha determinado, para por fin ser uno junto con el polvo de estrellas y desaparecer en una noche de smog.



Ingmar Beckham: Vaya, veo que no necesitas tratados de filosofía para sentirte mejor, afirmas cosas cual si René Selecciones viviera en ti, pero está bien, nadie tiene más mérito que tú. Espero sinceramente que encontremos la paz, y que vivamos para siempre. Por ahora invitaría a toda la comunidad a quemarse el culo por los demás de pensamiento, palabra, obra, y omítanme por que aún no logro ser consecuente. Sin embargo deseo eso. Tal vez los libros logren su mejor utilidad sirviendo de pasta de reciclaje para hacer nuevas estructuras que conforten a los que viven en la miseria. En esto soy literal, pero no tanto.

26 marzo 2006

Tool Time

Cuadrada y grande, abandonada, perfecta. Lo primero que haré será comprar un par de tasas, hermosas de metal, al menos tres. Dos sábanas. Mucha tela, mucha tela, y plumas. Alambres, ya los he elegido, un material con encanto. En la esquina existe un hoyo que ampliaré de manera prolija, como cuando trabajaba con mi padre. Ensarto un tubo, y la gran cocina de férreo acero me dará calor y comida. Los símbolos del metro realzarán su belleza, y sus asientos forrados recibirán buena compañía. Un lugar mejor que allá afuera, que es mío, pero de todos ellos también. Seré como el guardián de este lugar mejor, un subterfugio a la fría calle aunque sólo alcance para pocos. Ya me quedan cincuenta mil y se comprarán dos ollas brillantes; un termo eléctrico para tomar agua con la esencia de turno; una lámpara, de buen aspecto, para matar las noches en que mis amigos sean silenciados por el alcohol, o por que simplemente no estén. Una mesa, sí, una mesa dura y gruesa donde poder apoyar mi rostro, cansado de tanta desconfianza. Se me dieron dos prendas, casa nueva, ropa nueva. Me gasto el resto en calzoncillos, y calcetines, los últimos bastiones ya de mi dignidad en el vestir. Nadie me ayuda, están todos en el suelo, llegaron del centro sin ninguna novedad más que pan y ojos hinchados. Ya terminé, y se parece a la casa de Simbad el marino, esa de las revistas. Me dan agua, yo compro jabón y lavo regularmente todo. Acá adentro es más fácil conversar, don Peter, a veces prefiere el calor de este vagón al vino. Siento que me hormiguea el cuerpo, estoy feliz acá. Sigo pidiendo, tal vez más que antes, pero cobra cierto sentido, hay que comprar el diario, hay que comprar el mate que tanto nos gusta, pues ¿qué otro sentido tiene la comodidad?. Puedo pensar las cosas mejor si el frío no me cala los huesos. Ahora pedir no es una vergüenza tan grande. Voy a trabajar, sé que algo me darán. Tal vez me despidan sin paga como hace dos años, pero ahora, con un reducto, es todo diferente. Mis amigos cuidarán la casa. No hay trabajo a los setenta, mis hijos deberían ayudarme aunque sólo les di olor a trago. Nada como recostarse acá. Me encantan como se ve esa jarra de cristal con café, junto con los vasos metálicos sobre la mesa. Pareciera un metro de primera clase con asientos forrados y cafés para servir. Me gustaría decirles, a ver si opinan lo mismo, pero siempre dicen que hablo cosas raras. El diario es como un traje fino y un buen perfume, con él en mi mesa me siento más parecido a los que me desprecian. Leo la vida de todos esos pesados, más feos que yo si les pusiera mis barbas y ropas. Si la gente conociera lo simpáticos que son mis amigos, saldrían en la tele, eso si, después de comer y bañarse en el servi-centro. Yo no lo hago nada mal, soy más educado que toda esa tropa de políticos, jamás insultaría a alguien, nunca lo he hecho, si los demás me joden, allá ellos, yo sigo mi vida y ayudo a los que quiero, y si pido es por que necesito comer. Es muy bien ventilado todo, no hace tanto calor. Al lado una construcción se derrumba y saco palos en invierno.¡qué bien han de sentirse los que viven en mansiones, el deleite debe ser enorme y continuo!, me encanta esto de tener un techo. Vienen los señores carabineros y me felicitan por tan linda casa, a pesar de que es ilegal. Ellos me estiman y me dejarán seguir. Las pandillas aún no se enteran, miran de reojo como salgo más limpio que antes, pero creo que no les calza que en ese recoveco, viejo y clausurado por rojos latones, hayan tirado un vagón, ni mucho menos que me lo haya organizado. Los viejos que piden en las calles contiguas, parecen enfadarse cuando el de al lado llega más limpio, por eso, les cuento nada. Por que para mí es un lujo, también el de mis compadres más cercanos, que son mi familia. Los niños se asoman con frecuencia, parecen encantados, incluso me hacen sentir importante, con sus miradas me dicen que soy afortunado en tener un lugar así. El problema es que debo, por una natural defensa, espantarlos, pues se han criado mal, de cuando en cuando me les acerco y noto que podrían destruir mi casa como un juego del que nadie está para corregirlos. Sentado en la calle, pidiendo, no puedo esperar la hora de ir a mi “cuarto”, tengo ansias de comprar el alimento que fuere, con el solo propósito de compartirlo ahí dentro. Con dos jarras de leche en mi mis manos, la gente nota como se me destruyen, como las destruyo con ira y lágrimas al ver que mi casa está por la mitad. Mis amigos botados, con doscientos miserables pesos en la mano, y llenos de tinturas en el pelo. Don Pedro se ríe, no sé de qué. El techo, abollado, parecía peor a lo lejos. Decido que no hay otra manera, pues estoy desposeído, no puedo opinar, sólo me queda seguir, los policías tal vez me defiendan de quienes debieran ser mis aliados.

18 marzo 2006

Amanece

**********************************************
Alborada repleta de esquinas
de nariz cercana y detalles fastuosos
de salir sol por el poniente
de abrir tus ojos universales
y solo ver rastros de libertad
ahora atada a tu talón
por decisión propia

Enfermamente soberbios
fundamos reglas nuevas
de sumar sin aumentar
acá yo, ella
allá tú, él
un poco mas cerca
aquí nosotros, ambos
aquí uno, uno

La cama plena
de árboles según tus poros
bosque de piel
cascada de lengua
y quise reinar cada gota
tatuar con mis labios de hembra
tus muslos
y algo mas
si la pasión alcanza

Descanso ahora sobre pecho yermo
escupo a relojeros
un vaivén simple
parcela mi tiempo
en segundos de sístole
y diástole

Y soy Cronos
señora de época
apuro tu reloj
con besos simples
y caricias no tanto
------------------------------------------------------------
La bruma despobla mis ojos
el sol de los tuyos
calienta la pieza
y no solo a ella

No pudo ser un sueño
y si lo fue
redefino sueño
como sueño, tus ojos
como ensueño, tus manos
como cielo, tu misma y tus prados
tu pasto tierno
y tu pelvis de cuna

Única dueña de mi amor no eres,
como no amar tu pasado
tus pasados
que forjáronte ama-ble
en cada instante
en cada parte

Como no amar tu futuro
de madre cálida
como la mía
de niños corriendo
pero dejemoslo pa después
ahora quiero correr yo
sobre tus cerros
hasta sacudir cimientos
en lo profundo de tu tierra

Y regar sangre blanca...

- ) Te Amo
* ) te Amo mas
- ) Lo dudo....

10 marzo 2006

Surge una brisa.

Si el señor Dolor se queda a cenar, prefiero que se digne a comer con sus dos manos, y suelte a mi Calma de su delicado cuello. Para cuando acabe su plato, espero que repare, en lo herido, y en lo rojo que fabricaron sus manos. Sería mucho esperar arrepentimiento del señor dolor, a lo sumo me conformo con que, al ver mi vapuleada calma, diga: ¡Qué fea está! , ¡Tan mal la dejé, que no la ataré más!

Luego, no es deseable que el señor Dolor camine por cualquier parte de mi ser, es muy deseable que, aun pisando mis jardines, se congracie con no visitar mi templo, ese constructo enorme que siempre ha vivido en mi pecho.

Si el señor Dolor ha cumplido ya su labor (añoremos que tenga alguna utilidad), bien puede irse lejos, con gusto le asignaré un reluciente ejemplar de un Código de Conducta que para entonces ya le habré terminado de confeccionar, así cuando me abandone, e infecte otros mares, podremos esperar una conducta más indulgente y civilizada. Habrá para él, tal como en ciertos países, un “Estado de Derecho”. Esperemos que este “Sufrimiento en Derecho”, acerquen al conflictivo y tantas veces díscolo señor Dolor, a ese camino de compasión que cada una de sus victimas desea, y deseamos. Si esto no sirve, lo aceptaremos con él, es decir, “con Dolor”.

Debo reconocer, con dolor, que es difícil librarse del señor Dolor, pero a usted señor Dolor, sí, a usted le digo con alegría (Una gran tipa): su sentencia de muerte está ya dictada, por la máxima autoridad. Bien puedo decir, aunque usted y su olor estén aquí, que lo considero derrotado, muerto.

08 marzo 2006

Oye weón, y ¿como te fue en el campo?

Unas noches tan bellas, tanto
que los niños no les temen
que obligan a dormir de día
pinceladas de estrellas tan cercanas
que puedo manipularlas
para escribir tu nombre

Conoc
í un bosque cantante,
si estás dispuesto a escucharlo,
uno que apunta fiel al cielo, derechito
bajo el lago de estrellas, parejito
y en su canto me mostró
su corazón de anciana
madre, hija y mujer
vestida de vestido
del rojo ido
de su placer
a veces
a veces

También conocí una playa
de tanto viento
que el silencio es obligación
un mar bravo como toro
(quizás toro capado, pero toro al fin)
de aguas limpias como lágrimas
(si, esas mismas de la última vez)

Una cama con olor de quien te ama
enclaustradas en piezas
de hierba mate
y canela

Abracé el campo y su sol
entre espigas
cargué papas
y ata'os de oro
pa' hacer harina

Encontré un aroma tan maravilloso
como los besos
de quien aún no conozco
(pero quiero puro conocer, ni gil)

Pero sinceramente todo fue un suspiro
cuando los encontré a ellos
de setenta o mas ambos, que mas da
sin dientes el
con barba ella
me enseñaron en clase simple
la magnitud del amar
de manos entrelazadas
al ocaso del día,
de la vida

El menú siempre incluye caldo
con papas, de preferencia
y ají
en abundancia.

28 febrero 2006

Como Manzanas


Usted ha de abrir su palma, la que le acomode y hecho esto es aconsejable tomar el objeto (cuidado, acá empieza lo difícil).
La meta primera consiste en sentir los detalles, cada una de sus yemas debe sentir la grasitud superficial del fruto, ingenua y juguetona, pulcra. En el acto, pulgar, índice, medio, anular y chico han se sentir la tensión, el esfuerzo en la cáscara, porque estamos hablando de una semilla con presencia, no esas semillas inocuas e insignificantes, sino una con carácter. El ballet de sensación debe terminar al sentir como se calienta al tacto. Un pequeño y fútil juego con el ovocito es altamente recomendable, escuchar como grita al encuentro con la mano cuando arranca de la gravedad.
El siguiente paso es verla relucir al sol de la mañana, del mediodía y el atardecer, ponerla encima de una mesa y admirar como baila en silencio, gobernando cual princesa su reino llano de cuatro esquinas (mantelado o no).

Ya que hemos tocado este punto crucial, quiero destacar como deben ser observadas todas las cosas.
El proceso de observación exige meticulosidad, tino y sonrisas; en el caso de la manzana, ha de actuarse del siguiente modo:

Usted debe reparar en cada detalle, cada cambio de tinte, cada color propagándose por su cáscara, cada imperfección, cada veta de vida alimentada a luz y agua ( he allí su nobleza), y percibir (ATENCIÓN, pueden olvidar todo lo anterior, pero este paso siguiente lo declaro IN-olvidable) ese aroma, a vida, a historia, lo recomendable es tomar tanto tiempo como sea posible observando su aroma.
El paso siguiente es tomar el tiempo y observar con su prisma, sentir el fruto y el árbol, el viento meneando las hojas en ramas, el sol generoso inflando óvulos, el pájaro que con las ramitas hace familia (y nido en su defecto); se ha de sentir como las raíces calan en la tierra, Si, esa misma que a usted le ensucia la casa, la misma de este tercer planeta, la misma que enterró o enterrará a su madre (y a usted mismo, con todos sus defectos); sentir, el año entero comprimido en una palma, lluvias, amores y des amores, sueños, familias, odios y fecas, esperanzas y condenas...

Luego de hecho todo esto y comprender que incluso al comer una manzana usted ha intervenido de una manera irrevocable el universo, pero mas aún, El universo ha intervenido en usted con todas sus causas y todas sus consecuencias, puede comenzar a masticar
(agregar papilas gustativas... a gusto)